Actualización
Google Meet mueve tus grabaciones a una carpeta nueva de Drive: revisa tus automatizaciones
Google ha cambiado dónde guarda Meet los archivos de tus reuniones. No cambia lo que Meet hace, sino dónde lo guarda y quién lo ve, pero mueve el suelo bajo cualquier automatización que recoja grabaciones de una carpeta concreta de Drive. Y puede hacerlo de la forma más incómoda posible: sin que salte ningún error.
Qué cambia exactamente
Hasta ahora, las notas, transcripciones y grabaciones de Meet se subían a «Mi unidad» del organizador y no estaban agrupadas por reunión. Según la nota oficial de Google, a partir de este cambio:
- Los archivos se suben automáticamente a una carpeta nueva de «Mi unidad» del organizador llamada «Google Meet».
- Dentro de ella se organizan en una subcarpeta por reunión. Las distintas repeticiones de una reunión periódica comparten una misma carpeta.
- Los asistentes con acceso a los archivos verán accesos directos a esos archivos en su propia carpeta «Google Meet» de Drive. Antes los archivos solo llegaban al Drive del organizador.
Y el detalle que lo cambia todo si automatizas: poco después del despliegue, Google moverá la carpeta «Meet Recordings» que ya existía dentro de la nueva «Google Meet» y la renombrará «Legacy Meet Recordings». La carpeta antigua no desaparece. Sigue ahí, con otro nombre y en otro sitio. Google avisa además de que durante un breve periodo es posible ver las dos a la vez en Drive.
Por qué esto puede romperte algo sin avisar
La propia nota incluye una instrucción explícita para administradores: conviene auditar cualquier script de API o flujo de trabajo automatizado que dependa de nombres o de IDs de carpeta concretos. Fíjate en que Google nombra los dos casos, no solo el del nombre.
El razonamiento es este. Los archivos nuevos van ahora a la carpeta nueva, repartidos en una subcarpeta por reunión. Así que cualquier flujo que vigile la carpeta antigua deja de ver grabaciones nuevas, apunte como apunte. La diferencia entre apuntar por ID y apuntar por nombre no es que uno sobreviva y el otro no: es cómo te enteras.
- Si el flujo apunta por ID de carpeta, ese es el caso peligroso. El objeto sigue existiendo: solo lo han renombrado y movido. Y el identificador no cambia por ninguna de las dos cosas: la documentación de la API de Drive dice que «los IDs de archivo son estables durante toda la vida del archivo, incluso si cambia el nombre», y mover una carpeta no la sustituye por otra. Así que el identificador sigue resolviendo a algo real. Tu automatización no falla: se ejecuta, mira una carpeta viva y no encuentra nada nuevo. No hay error, no hay alerta, no hay correo de aviso. Un flujo que lleva semanas sin procesar nada tiene exactamente el mismo aspecto que un flujo sin trabajo pendiente.
- Si apunta por nombre o por ruta, el resultado depende de cómo esté implementado: puede romperse con un error visible —que, dentro de lo malo, te avisa— o puede resolver a un destino distinto del que esperabas, ahora que hay dos carpetas de nombre parecido en juego.
La acción segura es la misma en los dos casos: localizar la carpeta nueva, actualizar el identificador o el selector del flujo, y probarlo de punta a punta.
Con un matiz que decide el resultado: como cada reunión crea su propia subcarpeta, hay que apuntar a la carpeta padre «Google Meet» y recorrerla de forma recursiva. Un disparador que solo mire el primer nivel volverá a no ver nada.
Qué ven ahora los asistentes, y qué es exactamente un acceso directo
Esta es la parte genuinamente nueva para el trabajo en equipo, y depende entera de un matiz: lo que llega al Drive del asistente es una referencia al archivo, no el archivo. Un puntero. El original sigue viviendo donde se subió, en el Drive del organizador.
Para encontrar la grabación de la semana pasada, es una mejora clara. Para automatizar, es una advertencia: si montas un flujo sobre la carpeta «Google Meet» de un asistente, lo que ese flujo va a encontrarse son accesos directos. Si tu automatización tiene que leer el contenido —transcribir, copiar a otro sitio, adjuntarlo a un correo—, el punto fiable donde engancharla es el Drive del organizador.
Eso actualiza lo que contábamos sobre las notas automáticas de reuniones en Meet: el documento generado se sigue guardando en el Drive del organizador, pero ahora los asistentes con acceso lo ven también desde el suyo.
Cómo comprobar tus flujos
No hace falta ser técnico. En todas las herramientas el sitio a mirar es el mismo: el paso disparador, ese que viene a decir «cuando aparezca un archivo nuevo en una carpeta».
- Apps Script y cualquier script que llame a la API de Drive. Aquí la carpeta suele estar escrita a mano en el código, como texto literal. Busca dentro del proyecto la cadena «Meet Recordings» y también el ID de carpeta, si lo tienes apuntado en algún sitio.
- Zapier, Make, n8n y Power Automate. Abre el Zap, el escenario o el flujo, entra en el paso disparador de Google Drive y mira qué carpeta hay seleccionada. Comprueba dos cosas: que ya no sea la antigua, y si ese paso ofrece una casilla del tipo «incluir subcarpetas». Si la ofrece, márcala y pasa a la prueba.
Si no la ofrece, no lo dejes a medias. La salida no exige programar. Cambia el disparador de carpeta por uno más amplio —«cuando aparezca un archivo nuevo en mi Drive», sin carpeta fija— y añade detrás un paso de condición que deje pasar solo los archivos cuya carpeta contenedora sea la que te interesa. Ojo a la contrapartida: ese disparador se activa con cualquier archivo nuevo del Drive, no solo con los de la carpeta, y en las herramientas que cobran por ejecución eso se nota en el consumo aunque el filtro descarte casi todo.
Y si tu herramienta no ofrece ni la casilla, ni un disparador general, ni manera de consultar en qué carpeta está cada archivo, ahí acaba lo que se arregla desde la interfaz: pregunta al soporte cómo hacer que ese disparador incluya subcarpetas, o pídeselo a quien te montó el flujo.
Si no recuerdas qué automatizaciones tocan Drive, empieza al revés: en cada herramienta, filtra por la conexión de Google Drive y repasa una a una las que se disparan por carpeta.
Cuándo te llega
| Canal de despliegue | Inicio |
|---|---|
| Rapid Release | 22 de julio de 2026 |
| Scheduled Release | 30 de julio de 2026 |
En ambos casos Google indica despliegue completo, con 1–3 días para que la función sea visible, y disponibilidad para todos los clientes de Google Workspace.
Si no sabes en qué canal está tu dominio, no lo des por supuesto: se comprueba en la consola de administración, en Configuración de la cuenta → Preferencias → Preferencias de lanzamiento.
Cómo probar que lo has arreglado
Reapuntar el flujo no es terminar. Hace falta una prueba real, no una simulada:
- Convoca una reunión de dos minutos, contigo mismo o con alguien del equipo, y graba (o activa las notas o la transcripción, lo que dispare tu flujo).
- Termina la reunión y espera a que el archivo aparezca en Drive.
- Comprueba en qué subcarpeta ha aterrizado.
- Comprueba que tu automatización se ha ejecutado y ha hecho lo que tenía que hacer, mirando su historial de ejecuciones.
El paso 4 es el que importa: es el único que distingue «funciona» de «no da error».
Lo que la nota no responde
- Si la carpeta antigua queda del todo inerte. Google dice dónde aterrizan los archivos nuevos, de lo que se deduce que ahí ya no; no declara si algo puede seguir llegando a la antigua por otra vía.
- Cuánto tarda el traslado en llegarte, y qué pasa mientras. La nota habla de «poco después» y de un «breve periodo» con las dos carpetas visibles a la vez. Durante esa ventana, el comportamiento de un flujo apuntado a la carpeta vieja no está documentado.
- Si los disparadores de Drive se activan con los accesos directos que reciben los asistentes. No hay una sola palabra al respecto.
- Cómo se comporta cada integración de terceros. Zapier, Make, n8n o Power Automate no aparecen en la nota; el comportamiento exacto de cada conector es cosa de cada herramienta, y no lo hemos comprobado una por una.
- Cómo se llaman las carpetas en otros idiomas. Google da los nombres en inglés y no documenta si se traducen.
Conclusión: tres gestos y ninguno es opcional
Si tienes automatizaciones colgando de Meet, ábrelas ya en caso de que tu dominio esté en Rapid Release —ahí el cambio empezó el 22 de julio— y, en cualquier caso, antes del 30 de julio de 2026, cuando llega al canal programado. Son tres gestos: localizar la carpeta «Google Meet» nueva, reapuntar el disparador a ella de forma recursiva y grabar una reunión de prueba para verla llegar hasta el final del flujo. Hacerlo ahora cuesta eso. Descubrirlo más adelante, cuando alguien pregunte por la grabación que nunca se archivó, cuesta bastante más.
Fuentes
- Google Meet now organizes your meeting notes, transcripts, and recordings in your Google Drive — Google Workspace Updates (consultado el 26 de julio de 2026)
- Files and folders overview — Google Drive API — Google for Developers (consultado el 26 de julio de 2026)
- Elige cuándo los usuarios obtienen nuevas funciones — Google Workspace Admin Help (consultado el 26 de julio de 2026)